Bajé del micro y casi me atropella una chica en moto, se acercó y me pidió perdón.
Un beso debió darme, ya me cansaron las palabras.
Bajé del micro y casi me atropella una chica en moto, se acercó y me pidió perdón.
Un beso debió darme, ya me cansaron las palabras.
Saber el qué pero no encontrar el cómo e ir perdiendo la noción del cuándo.
Amo las mañanas en microbús a la oficina.
Una gran forma de estar en contacto con la ciudad que compensa un poco los largos ratos que paso entre cuatro paredes.